Esa canción de Julieta Venegas anda rondando hace semanas mi cabecilla. Pero lo irónico es que no me hace recordar a nadie a quien me hubiera gustado decirle "eres para mi", más bien, me hace recordar a una persona de la que como comenté en un post anterior, no creí que pudiera aprender algo y aunque siempre me burle de sus tonterias, hoy veo muchas cosas diferentes desde que llegó a mi vida.
Hace unas semanas una persona me envío una cadena. Sí, esas famosas cadenas que suelo borrar y nunca abrir. Nunca abrir, abrir. Esa mañana mire con recelo el monitor de mi computadora, una cadena! si, eso era. Si la persona que me la mando no fuera de las pocas que actualmente aún cuentan con mi beneficio de la duda, no la hubiera abierto, pero bueno, caí ante las ganas de saber de que se trataba y mi casi nula capacidad de vencer mis curiosidades.
La cadena se trataba sobre la misión de las personas en tu vida. ¿Qué novedoso no? ja! bueno, al menos respiré profundo al saber que no era una de esas que te dicen que si no la reenvias a una cantidad de personas lo que más deseas en la vida no se cumplirá o peor aún esas que dicen que si no recibes más de 5 veces ese mensaje te preocupes porque en verdad nadie te quiere, o algo asi. Sí, soy a veces fatalista. ¿A veces? Solo soy un ser humano.
Ese día intentando aplicar la cadena a mi vida descubrí dos cosas: La primera es que no entiendo la misión en mi vida de la persona que me la mandó y, la segunda es que la persona en la que me hace pensar esa canción en verdad si tenía una misión en mi vida.
¿Cuál? hacerme notar que hasta lo más fatal de la vida te puede hacer sonreir. Y eso genera esta canción en mi. Puedo estar sufriendo, intentando restar un día más de sufrida existencia a esto llamado vida pero si la escucho se genera en mi una sensación a veces olvidada. Siento esperanza. Siento ganas de salir al mundo y dar una de mis mejores sonrisas. Siento como mi cuerpo vibra y siente una energía enorme generandose desde la molécula más microscopica de mi ser. "Eres para mi" en verdad, me hace recordar que yo soy para mi, que esto es vida y que debo vivirla. Que todo será como yo deseo que sea. Recibiré todo lo que yo desee recibir. Yo soy para mi.
A esa persona ya no la he vuelto a ver, no sé si algún día lo volveré a hacer pero su recuerdo siempre se quedará conmigo. Un día, no recuerdo cual, me hizo entender que la vida es un albur, que para vencer debo apostar a ganador y nunca retroceder, nunca. Bueno como esa persona hubiera dicho "dejate de huevadas carajo, puta madre, sonrie mierda". Si, siempre muy protocolar pero en este año donde muchas cosas han cambiado, donde yo he cambiado, mi entorno cambió, mis sueños cambiaron y muchas cosas aparecieron para cubrir las que desaparecieron, logró robarme una enorme sonrisa cada vez que me dijo eso. Y quizás esa sea la moraleja "hay que vivir intensamente y dejarse de huevadas".
No hay comentarios.:
Publicar un comentario